Homer Hickam
La obstinación, en la adolescencia, por lograr algo grande no la puede parar nada. Ni la adversidad, ni los problemas familiares, ni los conflictos laborales, ni académicos. Aún, la adversidad servía como guía para enderezar el rumbo a donde querían llegar los cuatro imberbes protagonistas.
Si somos padres, y tenemos la grata sorpresa de que nuestros hijos desde muy temprana edad decidan lo que quieren hacer con su vida, y desde ese momento empiecen a trabajar por lograrlo, podemos considerarnos bendecidos. Sin embargo debemos tener extremo cuidado, porque la personalidad del niño o adolescente es muy frágil, y lo que le expresemos al respecto será vital para que alcancen el objetivo propuesto. En la película vemos como el padre y la madre de Homer tienen expresiones de cómo es su apreciación ante las actuaciones del joven; y, los dos lo impulsan de diferente manera: el padre, contradiciéndolo; y la madre, aceptándolo.
Cielo de Octubre está basada en la vida real y ocurre a principios de los 50’. Pocos años después de terminada la segunda guerra mundial, en plena guerra fría. Transcurre en un pueblo olvidado y con un futuro incierto. Donde lo o mejor que puede ocurrir es lo que hacen cuatro jóvenes estudiantes que se comportan fuera de lo común, tanto así que todos están pendientes de ellos, hasta la empresa, corazón y alma del pueblo actúa como si estuviera en contra del protagonista.
Si deseas invertir un tiempo de calidad con tus hijos, te la recomiendo. Si eres adolescente y quieres encontrar razones para abordar a los adultos, nada mejor que verla. Unos y otros encontrarán que me quedo corto en razones para recomendarla.






